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¿Cómo me vigilarán mis médicos después de que finalice mi tratamiento?
Una vez terminado el tratamiento (cirugía, quimioterapia, radiación) debe continuar haciéndose chequeos regulares con sus médicos. Verá a uno de sus médicos: al cirujano o al oncólogo y al oncólogo especializado en radiación cada 8 a 10 semanas para un examen físico y un análisis de sangre. Estos exámenes serán menos y menos frecuentes con el paso del tiempo. Se hará una mamografía anual (y posiblemente un ultrasonido) y puede que anualmente tenga que hacerse gammagramas óseos y/o radiografías de tórax. Aún cinco años después del diagnóstico, es importante que se mantenga en contacto con su equipo médico continúe las visitas de seguimiento, aunque talvez, con menos frecuencia.
Sus exámenes ginecológicos serán más completos, ya que cualquier persona que haya sobrevivido al cáncer de seno corre un riesgo levemente mayor de contraer otros cánceres ginecológicos femeninos. Hable con su ginecólogo acerca de las opciones existentes para mantener un control ginecológico más completo. Esto podría significar tener que visitarlo con mayor frecuencia o hasta someterse a ultrasonidos vaginales cada año.
¿Cómo manejo el miedo a la recurrencia y mi estado emotivo después del cáncer?
Algunas secuelas de la experiencia de haber tenido cáncer de seno son muy similares al las del síndrome de trastornos de estrés postraumático que a menudo se observa en sobrevivientes de guerra. Puede que se sienta paranoica sobre la posibilidad de que el cáncer regrese, y es posible que se sienta algo hipocondríaca. Esto forma parte del instinto de sobrevivencia. Puede que cada vez que sienta dolor en las articulaciones o huesos piense, con temor, que podría tratarse de una recurrencia, en lugar de una sencilla inflamación o desgarre simplemente. Puede manejar su ansiedad dándose cuenta de que es normal que se sienta así. Nunca piense que un dolor o molestia es demasiado pequeño para mencionarlo a uno de sus médicos, especialmente si dura más de unas cuantas semanas.
Muchas mujeres están de acuerdo en que este temor, a pesar de estar presente, mengua con el transcurso del tiempo.
Aunque posiblemente no quiera escuchar nada relacionado con el cáncer, por su propio bien es importante que se mantenga informada. Aun después del tratamiento podrían surgir nuevas investigaciones y tecnologías que tengan algún efecto sobre su salud a largo plazo.
¿Cómo puedo convertir mis experiencias en acción y activismo?
Muchas mujeres se dan cuenta de que si dedican sus esfuerzos a la acción y al activismo, después de concluido el tratamiento, se sienten más recompensadas y en control. Algunas participan en maratones o sirven como voluntarias en sus organizaciones locales. La misma Coalición de Sobrevivientes Jóvenes surgió de los esfuerzos de mujeres dedicadas a convertir sus experiencias en concientización, para potenciar a otras mujeres jóvenes. Acciones sencillas, como la de compartir su testimonio, pueden tener gran impacto en la vida de otras mujeres jóvenes, al igual que en la lucha por curación de la enfermedad. Puede enterarse mejor acerca de las oportunidades disponibles, visitando la sección sobre Activismo de nuestro portal en Internet, o leyendo acerca de los Próximos eventos. También puede que quiera servir como voluntaria de un Punto de Contacto de la YSC con otras mujeres jóvenes afectadas de cáncer de seno.